Todos los ríos el río

Febrero 26, 2007

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Quien sienta fascinación por los ríos encontrará en la geografía un mundo inagotable de leyendas y de historias.

El Rin, el Nilo, el Danubio, el Orinoco, el de La Plata… Todos tienen sus biógrafos, sus poetas y sus ondinas.

Ahora recuerdo Canaima, que comienza con la descripción fluvial de Guayana y donde la palabra Cunucunuma deja perennes resonancias.

Ahora recuerdo al Burate (“ah río fiero ese río” como escribió Orlando Araujo en Compañero de viaje) y nuestro temor a cruzarlo esa mañana.

Ahora recuerdo a Acosta Bello describiéndome a la Portuguesa, a punto de llegar al Apure, cerca de su pueblo (también me acuerdo de Angel C. Loyola cantando Puerto Miranda y describiendo el mismo río).

Ahora recuerdo a mi seco Turbio volviendo crecido un día del 99, llevándose todo por delante y recreado bellamente por el poeta José Luis Ochoa…

Ahora recuerdo al ya oculto riíto Manzanares, el de la infancia de Cuchi, que vive como calle subterránea aguardando tiempos mejores…

Todos tenemos, como Pessoa, nuestros ríos, nuestros grandes o pequeños tajos, nuestros grandes o pequeños orinocos.


Enrique Bernardo Núñez y el cardón

Febrero 18, 2007

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En la clase presencial del viernes pasado convocamos la palabra de Enrique Bernardo Núñez. Hoy quiero compartir de nuevo con ustedes otra página del autor de Cubagua. En ella nos habla del cardón, del “sebastián de los santos vegetales”, como llamó en inolvidables versos el caroreño Luis Beltrán Guerrero a esa xerófila bien plantada de nuestras tierras secas:

“…Tiene el cardón la altivez de los cedros, de los cedros sublimes ensalzados por los profetas y la gracia del ciprés grato a los dioses subterráneos. Pero la obra maestra del cardón es la flor. Sin sombra ni murmullos su flor es el deseo de dar de sí algo hermoso, ejemplo de voluntad y de amor a la belleza. Se comprende al observarla que el cardón ha trabajado su flor con arte plateresco. No tiene la culpa el cardo, el cardón de las soledades, si los ojos del viajero indiferente no descubren en su gloria nada capaz de hacerlo amar para llevarlo a los jardines con la verbena y la rosa, con el narciso y el laurel, junto al chorro de agua de una fuente. Y tampoco si no saben apreciar su intención generosa. A pesar de su exterior adusto tal vez sueña con la estrella lejana y en ofrenda a ella da lo que le permite su tosca naturaleza. Culpa suya tampoco es si no derrama aromas y resinas copiosas y no levanta en aéreo tallo su lis rojo o blanco, como el girasol de áureo ruedo o el jacinto purpúreo. Recogido en sí mismo dirige su mirada hacia dentro, en el deseo de explorar todo su mundo misterioso. ¿Hallará algo digno de su amor y de su deseo? Sí. Y de su meditación surge esa flor en la tierra árida, en el paisaje sin ruiseñores. Flor nectaria. Las abejas silvestres labran su miel en el cardón. Flor de sinceridad. Flor de penitente. La fruta del cardón es roja. Yaguarey la llaman en los Llanos de Barcelona. Su flor abre con la aurora”.

 

(Enrique Bernardo Núñez, Una ojeada al mapa de Venezuela).


Geografía universal de Paria

Febrero 13, 2007

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San Juan de las Galdonas. Península de Paria. Sucre. Venezuela 

“Parece que el pensamiento nacional estuviera muy por lo bajo del destino geográfico del país. Como lo está de la situación del mismo mundo. Paria, por ejemplo, vale más que todos los sueldos y todos los portazos que se oyen durante el día en las oficinas públicas. Todas las quinarias no tienen el precio de Paria, el golfo entre Trinidad y Costa Firme, el paraje que Colón llamó Jardines. De un lado los navíos, del otro los aviones lanzándose a vuelo de reconocimiento, posándose en las islas junto con las zancudas. Se comunica con el Delta del Orinoco. Ruta de conquistadores. De almirantes. De pueblos de fuerte voluntad, de gran ambición y poderío. Legado del siglo XVI a la nación que supiera mantenerlo”

(Enrique Bernardo Núñez, 4 de enero de 1940)


Península de Paria

Febrero 8, 2007

peninsula-de-pariamediana.jpg ”Cuando yo llegué a esta punta del Arenal, allí se hace una boca grande de dos leguas de Poniente a Levante, la Isla de la Trinidad con la Tierra de Gracia”

(Colón, Relación de su Tercer Viaje).

“Venezuela surge a la Historia espléndidamente adornada. Luce con los verdores y la fragancia primaverales de la huerta valenciana. Su descubridor sospecha que en ella está asentado el Paraíso Terrenal. En fin, lleva por nombre la Tierra de Gracia”.

(Isaac J. Pardo, Esta Tierra de Gracia)


Venezuela física y espiritual

Febrero 8, 2007

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Desde la asignatura Comprensión de Venezuela se le ha propuesto a la UNEY la creación de un espacio académico dedicado al estudio de temas sobre el territorio. Este nuevo espacio tendría un pregrado, un postgrado, y diversos diplomados y seminarios referidos a las áreas de mayor pertinencia. La idea es integrar las múltiples aristas del tema que hasta ahora han sido tratadas de manera dispersa por disciplinas que, además, suelen estar académicamente desconectadas. Así, queremos una geografía física que sea también una geografía espiritual. En pocas palabras: que sea una verdadera geografía de la cultura. Queremos una geografía mítica que articule los aspectos físicos, económicos y políticos de modo armonioso y fecundante. Una geografía que sea también una poética del espacio, que diría Bachelard, que nos permita contar con una ciencia y una cultura de los lugares.

Hemos intentado algunos nombres, aunque bien sabemos que es conveniente definir mejor los objetivos de la carrera y el perfil del egresado antes de escoger una idónea denominación para el pregrado. Sin embargo, algún nombre provisional puede servirnos de guía para esta etapa. Así, usaremos, por ahora, Ciencia y Cultura del territorio.

Perfil del licenciado en Ciencia y Cultura del Territorio:

Nos imaginamos a un profesional que entienda que el espacio y el territorio son también productos de la cultura y que sea capaz de analizarlos como tales.

Un profesional preparado para contribuir en el diseño de políticas de ordenación del territorio y de coordinar equipos multidisciplinarios, por su manejo integral del tema.

Un profesional que sea importante para todo proyecto de desarrollo sustentable, de ocupación del territorio, de uso del espacio, de poblamiento, de defensa ambiental, de modificación de la división político-territorial del país.

Un profesional con la formación adecuada para cooperar en la recuperación agrícola de nuestro paisaje rural y que responda de manera idónea a nuestra realidad de país petrolero.

Un profesional con capacidad para asesorar, dirigir, coordinar y ejecutar programas de carácter ambiental y cultural en las fronteras.

Un profesional apto para conocer, sentir, aprovechar y preservar nuestro patrimonio natural, simbólico y cultural.

Un profesional que sea también biógrafo de los lugares y no solo su cartógrafo.

Un profesional conocedor de la biodiversidad, de la diversidad geográfica y de la diversidad cultural, dotado de herramientas intelectuales suficientes para aplicar esos conocimientos en programas de gestión pública de variada índole (alimentación, seguridad, desarrollo endógeno, turismo, recreación, educación, cultura, etc.).

Un profesional capacitado para pensar la geografía, para pensar los territorios, para imaginar los espacios y para construir no sólo un discurso, sino una práctica que haga más humana nuestra relación con el medio físico.

Un profesional, en fin, para la gestión racional, equitativa y equilibrada del territorio.

P.D: En la foto, Aquiles Nazoa, autor de Caracas, física y espiritual.


Rómulo Gallegos

Febrero 6, 2007

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Nunca antes el paisaje venezolano había sido algo más que paisaje. En sus páginas fue país.

Geógrafo de los buenos y novelista insuperado (por ahora): Rómulo Gallegos.

Para la comprensión de Venezuela no podríamos avanzar mucho sin él. Vamos, pues, a (re)leerlo.


Comprender según San Juan de la Cruz

Febrero 2, 2007

san-juan-de-la-cruz.jpg Repetimos nuestra dirección de correo electrónico: aminabad50@yahoo.com

Sanjuanistas como somos, no hemos querido esconder tanto esa devoción. Nos bastó un leve retoque al misterioso nombre para alejar al demonio y quedarnos sólo con la íntima resonancia del entrañable poeta de la descalcez. 

Nuestro santo poeta, por cierto, nos legó un uso ejemplar del verbo “comprender”. Copio dos ejemplos:

-En este grado el amante tanta es la vehemencia que tiene de comprender al Amado y unirse con él, que toda dilación, por mínima que sea, se le hace muy larga.

-Si en alguna manera la voluntad puede comprender a Dios y unirse con él no es por algún medio aprensivo del apetito, sino por amor.

Juan de Yepes  


Segunda asignación

Febrero 1, 2007

Como trabajo final del curso deberán escribir un ensayo acerca de la materia. El propósito es obtener de cada uno su visión general de la misma o una aproximación personal a algunos de los aspectos que les hayan resultado de mayor interés.

Imágenes, citas, referencias, vivencias, tópicos:  todo cuanto ustedes estimen necesario para expresar su conexión con el sentido de la asignatura, será útil para la elaboración del ensayo solicitado.

En la página Lecturas encontrarán unas notas que ilustran el modo como fui aproximándome al inicio de la materia.  Tal vez dicho texto resulte de utilidad para ustedes.

Extensión: no mayor de seis cuartillas, tamaño carta.
Fecha tope para la entrega del ensayo: 23 de febrero.
El ensayo debe ser enviado a la siguiente dirección: aminabad50@yahoo.com

 P.D.: Pueden formular consultas al correo arriba indicado, hacer comentarios en este artículo, personalmente a mí o al Profesor José Luis Najul.